Ana y Mia: amistades peligrosas

¡Hola a todos! Hoy os quiero presentar a Ana y a Mia, dos referentes para en especial muchas adolescentes, fieles seguidoras (autodenominadas princesas) de, como ellas lo llaman, sus estilos de vida.

Ana y Mia no son personas reales, ni personajes de ficción. Ana simboliza la anorexia nerviosa, mientras que Mia simboliza la bulimia. Las pro-Ana promueven la anorexia no como una enfermedad, sino como una elección de estilo de vida. Los mismo ocurre con las pro-Mia en relación con la bulimia. Se denominan webs ‘Pro-Ana‘ (proanorexia) y ‘Pro-Mía‘ (probulimia) y en ellas se ofrecen consejos, dietas o ejercicios (algunos muy extremos) con los que perder peso rápidamente.

La existencia de estos grupos se remonta a la década de los 90, pero gracias a internet (a través de webs, foros y especialmente blogs) se han extendido y popularizado a una velocidad estrepitosa. A través de la red las chicas, en algunos casos niñas (y aunque en un porcentaje mucho menor, también chicos) comparten consejos de lo más macabros que inducen a normalizar el trastorno alimenticio y a verlo como el único método para estar extremadamente delgada.

En muchas de estas webs no solo se brindan técnicas peligrosísimas para adelgazar, sino que también están destinadas a personas que ya padecen el trastorno, animándolas a seguir utilizando una serie de comportamientos orientados a alcanzar el cuerpo considerado para ellas como perfecto. Especialmente se difunde material fotográfico, audiovisual, relatos, etc. Premisas como: “Porque la comida es como el arte, existe sólo para mirarla”. “Si algo se te antoja y no te puedes resistir, mastícalo y luego escúpelo”. “Come hielo si sientes mucha hambre”. “Si quieres comer, coge fotos de gente que admiras por estar delgada y mírate en el espejo, compárate, busca siete errores en tu cuerpo”, afirmaciones de este calibre se pueden encontrar en estas webs, donde las blogueras ofrecen asesoramiento para adelgazar y llegar a ser “princesas”.

Las modelos se transforman en el prototipo de imagen ideal, en princesas, no solo por sus cuerpos sino también por su condición social, pues estas chicas buscan no solo sentirse “perfectas” consigo mismas, sino también a ojo de los demás. No pueden soportar escuchar que están demasiado delgadas, ya que consideran que nunca se está demasiado delgada. Es por ello que las pro-Ana y pro-Mia justifican continuamente su proceder y destacan la forma de percibir los trastornos alimenticios como un estilo de vida alternativo, así como algo que debería estar socialmente aceptado.

Existen otros casos más minoritarios, en los que las chicas reconocen la anorexia nerviosa y la bulimia como enfermedad, pero han decidido no buscar ayuda ni tratamiento, manifestando sus ganas de morir, describiendo formas de autolesionarse y relatando ideas suicidas. Aparte de la simbología, los consejos y las dietas, entre los contenidos más duros de estas páginas, figuran las técnicas autoagresivas a las que denominan “Pro-Si” (pro-selfinjury) con las que enseñan a las usuarias a infringirse diversos grados de dolor con el objetivo de “quemar calorías” y “reforzar el autocontrol”. En algunas de estas webs también se encuentran secciones donde se intercambian nombres de medicamentos, diuréticos, adelgazantes… Incluso se fomenta el empleo de cocaína para disminuir y controlar el apetito, así como las anfetaminas, el tabaco, el alcohol o el éxtasis.

Es común encontrar en ellas lazos blancos virtuales o mensajes que animan a llevar pulseras rojas (Pro-Ana) y moradas o negras (Pro-Mía) para reconocerse unas a otras en cualquier lugar. Todas ellas son ilustradas además con fotos “thinspiration” (del inglés, inspiración de delgadez), que promueven un ideal de belleza de aspecto frágil, con mujeres escuálidas.

pro ana

“Se da una jerarquía muy fuerte en estas páginas. En lo más alto están las Anas (anoréxicas), las restrictivas; y en lo más bajo las Mías (bulímicas). Las que están arriba denominan a las de abajo con términos despectivos como, por ejemplo, cerdas; y éstas aceptan ese trato porque su objetivo es conseguir que una Ana las ayude a dejar de comer. Las relaciones que establecen son además extremadamente falsas, pues raramente se ayudan entre ellas.

Laura Kohlgrüber (seudónimo) es responsable de uno de estos blogs. Tiene 28 años y lleva desde 2008 recopilando en su web dietas que prometen, por ejemplo, adelgazar cuatro kilos en tres días. Ella misma actúa como ‘conejillo de indias’, probando los ‘consejos’ que ofrece, y asegura haber bajado más de 35 kilos en el tiempo que lleva con la página. Ella admite que con frecuencia recibe comentarios críticos, pero que no se siente afectada porque están hechos sin fundamento. Según ella, “son personas que no han leído el blog y atacan pensando que mi intención es inducir a la anorexia y la bulimia, lo cual es 100% falso”. Además, añade que “desde casa, los padres están en la obligación de explicarles a sus hijos lo bueno y lo malo, lo cual servirá de base para las malas o buenas decisiones que tomen en su vida. No pueden echar la culpa a los blogs y otros contenidos de la red de los problemas que en realidad se encuentran en entornos más cercanos como el hogar o la escuela”.

Los especialistas consideran estás páginas criminales, en especial para las jóvenes en edad influenciable o de baja autoestima, por el peligro que representan hacia la vida. Según datos de la Agencia de Calidad de Internet (IQUA), el 75% de los usuarios de estas páginas son menores de edad y el 80% son chicas. Además, según una encuesta realizada por Protégeles, publicada en diciembre de 2007 y realizada a menores con edades comprendidas entre 8 y 17 años, el 17% de los menores que usaban internet visitaban páginas ‘Pro-Ana’ y ‘Pro-Mía’ y el 26,2% de chicas y el 15% de los chicos accedían a ellas para perder peso. Según el Dr. Cánovas, “el grueso de las que visitan esas páginas son niñas de 14 a 16 años que están en un momento de desarrollo que son especialmente vulnerables a lo que hacen y dicen otras personas, sobre todo de su edad”.

La forma más común de acceder a estar páginas es mediante la búsqueda de frases tipo “consejos para vomitar” o “como adelgazar rápidamente”. Se ha abierto un debate en referencia a la legalidad de estas páginas. Muchos sitios web han sido clausurados y en las redes sociales se ha tomado una postura activa, contrariando y desaconsejando estas prácticas. Existen movimientos en contra de los grupos pro-Ana y pro-Mia que se dedican a identificar, reportar y clausurar web, blogs, videos de youtube, grupos de facebook y twitter; y a su vez ofrecen asistencia para las víctimas de la enfermedad. Hay abierta una petición en Change.org pidiendo al ministerio de Justicia y Sanidad que las regule. Desde el año 2005, el Defensor del Menor junto con los responsables de Protégeles denuncian su existencia. En España, estas páginas son legales. Su contenido no vulnera el Código Penal vigente, lo que hace más difícil su cierre. A raíz de la petición en Change.org, este medio se ha puesto en contacto con los ministerios de Justicia y Sanidad para conocer si hay algún plan en marcha para ilegalizarlas. “Nosotros llevamos años trabajando en el tema y pidiendo una regulación”, asegura Guillermo Cánovas, presidente de la Asociación Protégeles. “Con la ley en la mano no podemos cerrar estas páginas, pero hemos conseguido, gracias a la colaboración de los servidores donde están alojadas, que más de 500 hayan sido eliminadas”. Por el contrario, en otros países como Francia o Italia sí existe una regulación en torno a pro-Ana y pro-Mía. En Francia, por ejemplo, desde 2008, los responsables de estas páginas pueden llegar a enfrentarse a tres años de cárcel y una multa de hasta 30.000 euros. Los expertos aseguran que, en nuestro país, por cada página que se cierra se abren cinco nuevas.

pro mia

Los médicos comenzaron a tener conocimiento de este tipo de publicaciones al percibir que pacientes que se encontraban en fases iniciales del trastorno alimentario conocían “trucos” propios de enfermas crónicas. “De esta forma consiguen acelerar el descenso ponderal, tanto mediante la restricción alimentaria como con el ejercicio físico y conductas purgativas”, comenta Eva Lago, responsable de un estudio en torno a estas webs elaborado por la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria del Hospital Universitario Son Espases. “En estas páginas se promueven las denominadas “carreras de kilos”, que son campeonatos para adelgazar, y de esta forma se motivan unas a otras para la pérdida de peso. Asimismo, el hecho de que las pacientes con anorexia o bulimia nerviosa consulten estas páginas nos da una idea del grado de obsesividad de las mismas y de la baja autoconciencia que tienen del trastorno”.

Estudios realizados en grupos de personas que padecen anorexia nerviosa y/o bulimia han demostrado una fuerte relación entre la depresión y los trastornos alimenticios, muchas de las chicas poseen historias de depresión previas al desencadenamiento del trastorno. El perseguir la delgadez no conlleva a alcanzar la felicidad, todo lo contrario: cuanto mayor es el trastorno alimenticio, más difícil es alcanzar la felicidad, el bienestar y la seguridad. La inanición aguda genera cambios de personalidad y comportamientos, que desaparecerán cuando la persona deje atrás la enfermedad. La búsqueda del cuerpo perfecto a cualquier coste, donde el peso se convierte en algo obsesivo, haciendo aparecer sentimientos como la culpa, la ansiedad, el miedo y la pérdida de control sobre la alimentación como resultado del fracaso por la concepción del ideal no alcanzado. Confianza y seguridad son los primeros damnificados en la carrera por el control del cuerpo ideal.

El Dr. Cánovas afirma: “No se puede acabar con estas páginas porque van buscando servidores distintos. Es una guerra diaria, pero tenemos que tener muy claro que es un contenido perjudicial para los menores, que se tiene que ilegalizar. Al igual que la apología del racismo o la xenofobia, la incitación de estas enfermedades debe estar tipificado también para que podamos actuar”.

Os dejo un video de SETCA, donde diversas chicas relatan la relación de los trastornos alimenticios e internet. Aunque está en catalán creo que se entiende perfectamente…

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  • Palumbo, Nadia; Velázquez, Eduardo. Pro-Ana: anorexia detrás de la pantalla. Construyendo Psicología.
  • Albor, Laura. Tras los pasos de Ana y Mía: las webs que fomentan la anorexia son legales en España. Disponible en: http://www.hojaderouter.com

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