Uno de cada cinco. Hablemos de depresión.

Como si te chuparan toda la energía, las ganas, la ilusión, … y a partir de aquí tú tienes que vivir igual” , “rodeado de gente que no le pasa, y parece que tú eres idiota” , “es el estado más próximo a la muerte

¡Hola a todos! hoy quiero tratar un tema del que hace tiempo tengo ganas de hablar, porque creo es necesario hacer esta enfermedad visible, darle la importancia que tiene, que no se utilice banalmente su nombre, y concienciar a la gente que no es sinónimo de tristeza. Hoy hablaremos de la depresión.

El pasado domingo 28 de enero se emitió el primer programa de la temporada 14 de “Salvados“, conducido por el periodista Jordi Évole, con el siguiente titulo; “Salvados: uno de cada cinco”. Me pareció realmente interesante la forma en que abordaron el tema y la forma de “desnudarse” de los participantes con sus testimonios, así que pensé que sería un buen momento para escribir un post sobre este tema 🙂

En dicho reportaje participan seis personas. Tres de ellas han sufrido en primera persona la depresión: Georgina Giner, Noelia Ortiz e Iván Ferreiro; una chica que vivió el suicidio de su madre por depresión: Carmen Gómez; y dos expertos en la patología: Enric Álvarez (Director psiquiatría Hospital de Sant Pau) y Rosa Baños (Directora psicopatología Universidad de Valencia).

La depresión, según la OMS, es “un trastorno mental frecuente, que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración”. 

 A Georgina le diagnosticaron la enfermedad los 17 años. A través del sistema público de sanidad le proporcionaban un seguimiento muy básico: ver a un psiquiatra cada tres meses, una consulta de duración muy breve (unos quince minutos), junto con medicación psiquiatría diaria. No importaba el motivo por el cual había enfermado, la solución eran las pastillas. Le dijeron que la depresión era en psiquiatría como un resfriado, que quizá un día volviera a resfriarse pero que no pasaba nada, volvería a tomar la medicación y listo.

El caso más grave lo encontramos en Noelia. Según cuenta, llegó a estar en un estado casi catatónico, agotada, cansada de sufrir y de tener dolor, así durante 23 años.

Ivan Ferreiro es un conocido cantante y compositor que también sufrió depresión. Él cuenta como cuando sus hijos tenían tres y cinco años pensaban que su padre era más mayor que su abuelo.

El principal problema al que se enfrenta la etiqueta de “depresión” es que se ha vulgarizado su nombre, confundiéndolo con la “tristeza“. Este último término es una de las emociones básicas de los seres humano, todas las personas de este mundo han padecido esta emoción, mientras que, la depresión, provoca un sufrimiento devastador en aquellos que lo padecen, además de no tener nada que ver con cualquier otra enfermedad. El Dr. Álvarez describe sus signos:

  • Incapacidad de sentir ningún tipo de placer (anhedonia).
  • Intolerancia al estrés; incluso para la toma de decisión más leve o banal.
  • Intolerancia al dolor; cualquier molestia física provoca un dolor insoportable.
  • Alteración de los ritmos circadianos, es decir, la estructura del sueño de pierde y aunque duermas no quiere decir que hayas descansado.
  • Disfunción cognitiva; a nivel intelectual la persona está como perdida (falta de memoria, incapacidad de síntesis, dificultad para recordar, etc…).

A esto hay que sumarle la ideas que van apareciendo en consecuencia en los puntos anteriores: culpa, negación, ruina, muerte, … De hecho, en el 2030, la depresión será la principal causa de discapacidad en el mundo. El Dr. Álvarez lo explica de la siguiente manera:

Rosa Baños explica como se ha avanzado muchísimo en la prevención y tratamiento de otras muchas enfermedades, evitando la aparición y cronificación, pero no en el caso de la depresión. Estos expertos calculan que aproximadamente 2.500.000 de españoles podrían estar padeciendo esta enfermedad en la actualidad.

Carmen convivió con la depresión de su madre durante años, hasta que esta acabo terminando con su vida. Ella cuenta como la animaba a ponerse los zapatos para salir a dar un paseo juntas [¡vamos, espabila” ¿qué haces ahí tirada? ponte los zapatos y vamos pasear juntas] más tarde comprendió que era como si le dijera a un minusválido que se pusiera a andar, que realmente su madre no podía. También explica la preocupación del cuidador o, en este caso, la familia, en referencia a la medicación. No podía vigilar constantemente que se tomara sus pastillas, así que cuando salia de casa la duda de si lo haría o no era una preocupación constante.

Otro aspecto en relación a la depresión es el tema farmacológico, ¿por qué existe ese rechazo a la medicación?. Los fármacos psiquiátricos no son una ciencia exacta, con esto me refiero a que no la misma medicación sienta igual a todo el mundo, al igual que la dosis, la interacción entre varias pastillas diferentes, el momento del día en el que se tomen, etc. Es de lo más normal que los fármacos antidepresivos tarden en hacer su efecto un par de semanas, no tienen un efecto inmediato y por ello es tan importante no olvidar de tomarlos. Ciertos ansiolíticos puede causar demasiada somnolencia, o llegar a provocar la sensación de “ir un poco drogado”. La medicación psiquiátrica no tiene como objetivo “dejar sin voluntad, o como un zombie” a aquellos que recurren a ella, por eso es tan importante tomarla correctamente y hacer un seguimiento frecuente con el especialista hasta dar con los fármacos y las dosis adecuada a cada persona. Este rechazo es general, no solo del enfermo sino de su entorno, un rechazo que no se muestra hacia otro tipo de medicamentos, en cambio a los relacionados con salud mental sí. Como cuenta Georgina en el reportaje “si hay algo que apacigua el dolor y te ayuda a seguir con tu vida”, ¿por qué rechazarlo?, aunque añade que el problema es que cuando uno acude a Atención Primaria es la única salida que te dan. El Dr. Álvarez apunta algo realmente interesante: siempre hay gente del entorno que preguntan si no hay nada natural antes que recurrir a la medicación, pero, como dice el Dr. “como si fuera químico, que no es verdad, no están sacados de ninguna molécula sintetizada. Los antidepresivos son sacados de moléculas que hay en la naturaleza que se ha demostrado que tienen propiedades“. Rosa Baños añade que si es cierto que existe una hipermedicalización en relación a la depresión (refiriéndose a la leve), achacando este problema a la atención primaria, ya que es la solución más inmediata que ofrecen. Poder acceder a otro tipo de tratamiento para esta enfermedad desde la sanidad pública es un proceso lento y complicado, y que no es igual en todas las comunidades autónomas, ya que unas ofrecen vías de las que otras no disponen, por ello son elevadas las cifras de pacientes que, cuando por fin pueden acudir al psicólogo o al psiquiatra después de meses de espera, ya están medicalizados.

Otro punto interesante y del que ya hablaremos en otro post es el ingreso hospitalario en una unidad de salud mental. Noelia narra su experiencia debido a sus múltiples ingresos, varios de ellos causados por los efectos secundarios de la medicación. El ingreso es un paso desagradable al que siempre se le intenta ahorrar al paciente (“te registran, te quitan movil o cualquier objeto con el que te puedas autolesionar, te miran a ver si te has tragado la medicación, …“), ya que hay un protocolo especifico dentro de la unidad de psiquiatría que deben seguir todos los pacientes ingresados, sea con el diagnóstico que sea.

Cuando se trata de una depresión crónica, grave y duradera, se puede contemplar otro tipo de tratamiento: La terapia electroconvulsiva (TEC) o electroshock, (otro tema muy interesante que queda pendiente para otro post!) que aunque su nombre recuerde a tiempos de antaño es algo que se sigue practicando, dentro de un protocolo y con un conocimiento científico mejorado al de tiempo atrás. Se programan sesiones a lo largo de las semanas y se suelen obtener muy buenos resultados en la mayoría de casos, no obstante hay un riesgo de secuelas neurológicas (pérdida de memoria, dificultad a la hora de encontrar ciertas palabras, etc). En el reportaje nos hablan también de la estimulación cerebral profunda (ECP). Hay ensayos clínicos que avalan que la ECP en el caso de personas con depresión resistentes a todos los tratamientos (incluido el TEC), pueden mejorar de su patología. Pero, ¿en qué consiste el ECP? Fisiológicamente hablando, en el córtex prefrontal hay una zona que las personas con depresión tienen siempre activa; mediante unas coordenadas se llega al área G25 del córtex prefrontal, ahí se pone un neuroestimulador, concretamente dos: uno en cada lado; se cierran y administran una anestesia para enterrar el cable hasta el abdomen, punto donde se coloca la batería. Todo este proceso se realiza con anestesia local.

No todos lo tratamientos son válidos para todos lo enfermos. En la depresión,

  1. Un 40% se curan con un tratamiento farmacológico exclusivamente.
  2. En el segundo eslabón están los que combinan diferentes tratamientos farmacológicos (aquellos con diferente mecanismo de acción o que actúen sobre distintos neurotransmisores).
  3. En el siguiente escalón están las personas a las que se tratan con TEC, donde la mejoría es del 90% de los enfermos.

¿La depresión se cura?… Hay tratamientos para curar la depresión, además, con unos  muy buenos porcentajes de eficacia y efectividad, el problema es la accesibilidad a ellos. En primero lugar en muchas ocasiones hay un problema de no identificación del problema, es decir, no solo gente que no acude al médico por estigma, sino también el diagnóstico erróneo. Algo a destacar es la unanimidad entre las personas entrevistadas que piensan que el sistema sanitario público español, la Seguridad Social, no está preparada ni tiene los medios para hacer frente a esta enfermedad, tan grave como muchas otras. Frecuentemente las personas que padecen depresión terminan acudiendo al sistema privado.

También se resalta la figura del psicólogo, y de su importantísima función en todo este proceso, reclamando al menos uno por cada área básica de salud. A nivel europeo, España tiene unos de los peores ratio psicólogo-psiquiatra, además, somos de los pocos países que tenemos la ratio inversa (normalmente hay el doble de psicólogos que de psiquiatras, en nuestro país en cambio tenemos la mitad de psicólogos clínicos que psiquiatras).

Hay una relación muy directa entre la depresión y el suicidio. Hay dos estadísticas que relacionan ambos temas: 1. De hace aproximadamente treinta y cinco años en la que apuntaba que el 15% de los enfermos de depresión acaban suicidándose. 2. La última habla de un 7-8%. Cuando hablamos de esto nos referimos a suicidios consumados, excluyendo intentos o ideas, personas que realmente acaban con su vida. En un momento de la entrevista de Évole, el Dr. Álvarez se refiere a este porcentaje como “personas que se matan“, a lo que Carmen añade algo en lo que estoy absolutamente de acuerdo y considero que todos deberíamos tener muy claro: “no es lo mismo suicidarse que morir por suicidio“, realmente esto es así, ya que como explica Carmen “en el primer caso la persona quería hacerlo, en cambio la segunda fue la enfermedad lo que provocó el desenlace” , para ella su madre en lugar de morir de, por ejemplo, cáncer, murió por suicidio, porque tenía una enfermedad que no pudo superar. Algo interesante que apunta Jordi Évole es que el conoce un caso de unos amigos (él se suicidó y su pareja lo encontró) que aunque han pasado años nunca ha sido capaz de hablar del tema con ella, lo que a mí me hace pensar hasta que punto existe una estigmatización en referencia a este tema, así como el temor a hablar de ello, o como dicen los participantes del reportaje: “es un tema tabú“. Iván Ferreiro apunta también a que cuesta hablarlo con los familiares ya que en muchas ocasiones estos tienen un sentimiento de culpa, de que no le cuidaron bien, que no ayudaron a esa persona, incluso de que fue culpa de ellos, cosa que no es cierta.

A cualquiera le puede ocurrir” . “Todos somos candidatos” .

Personalmente debo dar las gracias a todos los participantes por desnudarse así ante la cámara. Gracias por hacer visible una de las enfermedades más importantes de este siglo y ayudar a acabar con la estigmatización de la palabra depresión.

Recomiendo ver el reportaje completo pinchando en este link. Si prefieres escuchar el podcasts haz click en este otro link. Seguir leyendo “Uno de cada cinco. Hablemos de depresión.”

TCA: ¿la anorexia es solo cosa de mujeres?

¡Hola a todos! En el post de hoy vamos a tratar un tema que en muchas ocasiones es ignorado y, sobretodo, desconocido: Los trastornos alimentarios masculinos.

Por trastornos alimentarios comunes entendemos la anorexia nerviosa, la bulimia y el trastorno por atracón (ingerir gran cantidad de alimentos hipercalóricos en muy poco tiempo), representando este último un 50% de los casos. La incidencia de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) entre el sector masculino es minoritaria en referencia al sector femenino, concretamente representan un 10% de los casos, además de pasar más inadvertida.

A pesar de haber sido un trastorno ignorado durante décadas debido a su difícil diagnóstico, no solo es un problema real; sino que también tiene sus particularidades. Diversos estudios realizados por la Universidad de Montreal basados en las historias clínicas de 279 pacientes de entre 11 y 36 años, hicieron posible que se identificaran tanto los denominadores comunes como las diferencias entre hombres y mujeres con anorexia nerviosa (estudio publicado en la revista Neuropsychiatrie de l’Enfance et de l’adolescence). En él se destaca que ambos sexos comparten el mismo temor por ganar peso o la obcecación enfermiza por llevar la cuenta de las calorías ingeridas.

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  1. Factores de riego:
  • El sobrepeso infantil, ya que en ocasiones tanto en la infancia como en la adolescencia se sienten rechazados y pasan de un extremo al contrario.
  • Rasgos de personalidad obsesiva.
  • Deportistas jóvenes de alto nivel, debido a que se les crea una expectativa elevada respecto a ellos. Si no están a la altura del nivel que incluso muchas veces ellos se han autoimpuesto, se sienten fracasados. Como consecuencia lo pagan con la comida y con el ejercicio físico compulsivo.
  • La ansiedad y la depresión.
  • Ciertas drogas que inhiben el apetito.

2. Estrategias empleadas para perder peso:

  • Recurrir a prácticas como los vómitos tras la ingesta y el uso abusivo de laxantes.
  • La obsesión por el ejercicio físico (vigorexia).
  • Puede haber una correlación con ciertos comportamientos cruzados con la depresión y el abuso de drogas.
  • Obcecación por contar las calorías, azúcares y grasas de los alimentos.

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3. Diferencias ante el tratamientos para hacer frente a la enfermedad.

El Dr. Enric Armengol (centro ABB. Barcelona) apunta que en varones la respuesta es más rápida que entre las mujeres, especialmente durante la primera fase de la terapia, donde se aborda la terapia conductual y cuyo objetivo principal es el de conseguir que el paciente recupere una ingesta saludable y deje de comer en función de cómo se siente emocionalmente.

Pero, ¿a qué se deben estos comportamientos diferenciados? El Dr. Armengol señala a el cerebro emocional del hombre, ya que dice que este “responde mejor a los mensajes que son directos y concretos”. Además, el perfil mayoritario del sector femenino con TCA es el de muy buenas alumnas, perfeccionistas y tenaces, algo que convierte en inconveniente los cambio de hábitos. Por el contrario, la mayoría de los chicos no son igual de estudiosos y exigentes, como comenta el Dr. Gonzalo Morandé (jefe de la unidad de TA del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús).

       4. Difícil diagnóstico:

Existe un problema mayor a la hora de diagnosticar la anorexia en hombres. Esto es  debido a la percepción generalizada de que se trata de una enfermedad de mujeres, lo que en ocasiones confunde a las víctimas, a sus familias e incluso a los propios médicos, sufriendo como consecuencia una falta de tratamiento y apoyo adecuado, como refleja un estudio realizado por las universidades de Oxford y Glasgow, y publicado en el British Medical Journal.

La duración del tratamiento, aunque en ciertas maneras sea de por vida para evitar recaídas, es un proceso largo de entre tres y cinco años.

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Asi pues…

  • Dos tercios de los enfermos se recuperan.
  • El tercio restante nunca se recupera del todo y convive con la enfermedad toda su vida. Además de seguir con algún tipo de síntomas, pueden sufrir de recaídas, desarrollar otras patologías a raíz del TCA, etc.
  • En el 5% de los casos la enfermedad se cronifíca.

Estas cifras se mantienen dentro del mismo rango entre hombres y mujeres.

Por último comparto un reportaje emitido en la cadena Cuatro sobre este tema:“Conexión Samanta: Los trastornos alimentarios son cosa de hombres”Para verlo haz click en el link.

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Fobias de impulsión

Te diriges a coger el metro. Mientras estás esperando, de repente te viene un pensamiento a la mente (para ti totalmente absurdo), de la posibilidad de descontrolarte y tirarte a las vías del tren, o incluso el pensamiento o el impulso de que podrías empujar a algún otro viajero y tirarlo a la vía.

¡Hola a todos! ¿Te ha pasado esto alguna vez? Se denomina fobia de impulsión, y es más común de lo que crees. El post de hoy va dedicado a este tema, algo que le sucede a la mayoría de personas, y que resulta algo tabú hablar de ello, debido al contenido inmoral, ilegal, o bizarro de este tipo de pensamientos.

Definiríamos fobia de impulsión a un pensamiento, sensación o impulso (que incluso puede visualizarse) que siente una persona de poder realizar una acción que en el fondo no es deseada , y que muy a menudo implica hacer mal a los demás o a ella misma, lo que provoca un miedo intenso ante esta posibilidad de hacer daño a otras personas o incluso a uno mismo.

Miedo a los cuchillos, por el temor a poder coger uno y usarlo con una intención dañina hacia uno mismo o hacia otros. Miedo al tren, al metro, o a las alturas, también por el temor de descontrolarnos y lanzarnos. También es común presentar una fobia de impulsión en el post-parto, provocando a las madres miedo a perder el control sobre ellas mismas y poder  dañar a sus bebés.  Algunos ejemplos comunes pueden ser el miedo a dejar caer al bebé cuando lo sostienen en brazos, o el miedo a poder lanzarlo desde alguna altura y a hacerle daño.

Este tipo de pensamientos son más comunes de lo que la gente puede pensar, y pueden pertenecer a diferentes tipos de trastornos o bien incluso pueden ser un síntoma aislado. En la mayoría de casos suelen pertenecer a un trastorno obsesivo compulsivo  (TOC), aunque también pueden ser presentes en un trastorno de ansiedad generalizada  (TAG), en estados de estrés post-traumático, o también a un estado depresivo. Por ello, lo más adecuado es valorar cada caso en concreto.

¿Y si por haberlo pensado es que en realidad lo deseo hacer? Esta es la pregunta clásica de un paciente que sufre fobia de impulsión. Esa posibilidad les atemoriza y les pone tremendamente ansiosos. La clave de este tipo de fobias está en que la persona es consciente y reconoce que no quiere realizar la acción que le pasa por la cabeza, pero tiene miedo de descontrolarse y llevarla a cabo.  De hecho, se puede asegurar que es muy improbable que una fobia de impulsión se convierta en un acto real.

Estos pensamientos pueden provocar tanta ansiedad que a algunas personas les resulte difícil llevar una vida normal. En algunos casos incluso puede llevar a conductas evitativas, destinadas a que no se confirmen sus pensamientos, como tirar todos los objetos punzantes que tienen en casa, alejarse de sus hijos, no ir al metro por miedo a arrojar a alguien a las vías, etc. La mayor parte de la población tiene en ocasiones pensamientos de este tipo, pero pasan por nuestra mente y tal como entran, se van, no nos quedamos rumiando en ellas si no que las desechamos fácilmente. Como cualquier otro pensamiento, si intentamos suprimirlo y arrojarlo fuera de nuestra mente, se producirá el “efecto rebote”. Es como si te digo que pienses en cualquier cosa, pero bajo ningún concepto pienses en una naranja…. ¿En qué has pensando? Exacto, te ha venido una imagen de una naranja a la mente. Basta que no quieras pensar en algo para que no se te quite de la cabeza, por ello, debemos tratar los pensamientos con amabilidad. No debemos regodearnos en aquellos que nos provocan malestar o incomodidad, pero si aceptarlos y ser permisivos.

Pero, ¿y si finalmente lo hago? La pregunta clásica que aparece en estos casos. A pesar de este miedo a perder el control, como he dicho anteriormente, la realidad es que la probabilidad de que lo que pensamos pueda llegar a ocurrir es muy muy pequeña. Algunas personas con mayor tendencia ansiosa o fóbica, confunden posibilidad con probabilidad, y creen que porque algo es posible será probable que les ocurra, aunque saben en el fondo que este pensamiento no es realista. En la fobia de impulsión, el estímulo elicitador de miedo es el propio pensamiento del paciente. Es decir, la persona se tiene miedo a si misma, a su propia mente. Ese tipo de pensamientos dificilmente se convertirán en realidad, ya que son pensamientos de tipo egodistónico, es decir, la persona en realidad no se siente identificada con lo que piensa ni tiene deseo de hacerlo.

¿Que podemos hacer ante este tipo de pensamientos? Hay que valorar el malestar que produce la fobia de impulsión y plantear el tratamiento más adecuado. El tratamiento psicológico se realiza a dos niveles: el cognitivo y el conductual:

  1. A nivel cognitivo, el primer paso es ser consciente de que es el pensamiento propio el que nos está asustando. Somos víctimas de nosotros mismos y conocer esto es esencial para frenarlo. El segundo paso es dejar de darle importancia a estos pensamientos, todos tenemos pensamientos absurdos, a veces agresivos, blasfemos, etc, pero por lo general no le damos apenas importancia. Otro ejercicio mental recomendable es dejar a tus pensamientos estar, amablemente, sin juzgarlos. Tú seguirás haciendo tu vida normal aunque ellos estén ahí porque sabes que no significan nada más que lo que tú quieras que signifiquen.
  2. A nivel de conducta, la persona con fobia ha de exponerse a sus propios temores, hasta que, por un mecanismo psicológico llamado habituación, se reduzca la ansiedad a niveles normales.
  3. En algunas ocasiones se recurre al tratamiento farmacológico, concretamente ansiolíticos o fármacos que trabajen los circuitos serotoninérgicos, pero  siempre hay que valorar cada caso. A menudo se complementa el tratamiento médico una vez ha mejorado el síntoma con tratamiento psicológico.

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Ana y Mia: amistades peligrosas

¡Hola a todos! Hoy os quiero presentar a Ana y a Mia, dos referentes para en especial muchas adolescentes, fieles seguidoras (autodenominadas princesas) de, como ellas lo llaman, sus estilos de vida.

Ana y Mia no son personas reales, ni personajes de ficción. Ana simboliza la anorexia nerviosa, mientras que Mia simboliza la bulimia. Las pro-Ana promueven la anorexia no como una enfermedad, sino como una elección de estilo de vida. Los mismo ocurre con las pro-Mia en relación con la bulimia. Se denominan webs ‘Pro-Ana‘ (proanorexia) y ‘Pro-Mía‘ (probulimia) y en ellas se ofrecen consejos, dietas o ejercicios (algunos muy extremos) con los que perder peso rápidamente.

La existencia de estos grupos se remonta a la década de los 90, pero gracias a internet (a través de webs, foros y especialmente blogs) se han extendido y popularizado a una velocidad estrepitosa. A través de la red las chicas, en algunos casos niñas (y aunque en un porcentaje mucho menor, también chicos) comparten consejos de lo más macabros que inducen a normalizar el trastorno alimenticio y a verlo como el único método para estar extremadamente delgada.

En muchas de estas webs no solo se brindan técnicas peligrosísimas para adelgazar, sino que también están destinadas a personas que ya padecen el trastorno, animándolas a seguir utilizando una serie de comportamientos orientados a alcanzar el cuerpo considerado para ellas como perfecto. Especialmente se difunde material fotográfico, audiovisual, relatos, etc. Premisas como: “Porque la comida es como el arte, existe sólo para mirarla”. “Si algo se te antoja y no te puedes resistir, mastícalo y luego escúpelo”. “Come hielo si sientes mucha hambre”. “Si quieres comer, coge fotos de gente que admiras por estar delgada y mírate en el espejo, compárate, busca siete errores en tu cuerpo”, afirmaciones de este calibre se pueden encontrar en estas webs, donde las blogueras ofrecen asesoramiento para adelgazar y llegar a ser “princesas”.

Las modelos se transforman en el prototipo de imagen ideal, en princesas, no solo por sus cuerpos sino también por su condición social, pues estas chicas buscan no solo sentirse “perfectas” consigo mismas, sino también a ojo de los demás. No pueden soportar escuchar que están demasiado delgadas, ya que consideran que nunca se está demasiado delgada. Es por ello que las pro-Ana y pro-Mia justifican continuamente su proceder y destacan la forma de percibir los trastornos alimenticios como un estilo de vida alternativo, así como algo que debería estar socialmente aceptado.

Existen otros casos más minoritarios, en los que las chicas reconocen la anorexia nerviosa y la bulimia como enfermedad, pero han decidido no buscar ayuda ni tratamiento, manifestando sus ganas de morir, describiendo formas de autolesionarse y relatando ideas suicidas. Aparte de la simbología, los consejos y las dietas, entre los contenidos más duros de estas páginas, figuran las técnicas autoagresivas a las que denominan “Pro-Si” (pro-selfinjury) con las que enseñan a las usuarias a infringirse diversos grados de dolor con el objetivo de “quemar calorías” y “reforzar el autocontrol”. En algunas de estas webs también se encuentran secciones donde se intercambian nombres de medicamentos, diuréticos, adelgazantes… Incluso se fomenta el empleo de cocaína para disminuir y controlar el apetito, así como las anfetaminas, el tabaco, el alcohol o el éxtasis.

Es común encontrar en ellas lazos blancos virtuales o mensajes que animan a llevar pulseras rojas (Pro-Ana) y moradas o negras (Pro-Mía) para reconocerse unas a otras en cualquier lugar. Todas ellas son ilustradas además con fotos “thinspiration” (del inglés, inspiración de delgadez), que promueven un ideal de belleza de aspecto frágil, con mujeres escuálidas.

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“Se da una jerarquía muy fuerte en estas páginas. En lo más alto están las Anas (anoréxicas), las restrictivas; y en lo más bajo las Mías (bulímicas). Las que están arriba denominan a las de abajo con términos despectivos como, por ejemplo, cerdas; y éstas aceptan ese trato porque su objetivo es conseguir que una Ana las ayude a dejar de comer. Las relaciones que establecen son además extremadamente falsas, pues raramente se ayudan entre ellas.

Laura Kohlgrüber (seudónimo) es responsable de uno de estos blogs. Tiene 28 años y lleva desde 2008 recopilando en su web dietas que prometen, por ejemplo, adelgazar cuatro kilos en tres días. Ella misma actúa como ‘conejillo de indias’, probando los ‘consejos’ que ofrece, y asegura haber bajado más de 35 kilos en el tiempo que lleva con la página. Ella admite que con frecuencia recibe comentarios críticos, pero que no se siente afectada porque están hechos sin fundamento. Según ella, “son personas que no han leído el blog y atacan pensando que mi intención es inducir a la anorexia y la bulimia, lo cual es 100% falso”. Además, añade que “desde casa, los padres están en la obligación de explicarles a sus hijos lo bueno y lo malo, lo cual servirá de base para las malas o buenas decisiones que tomen en su vida. No pueden echar la culpa a los blogs y otros contenidos de la red de los problemas que en realidad se encuentran en entornos más cercanos como el hogar o la escuela”.

Los especialistas consideran estás páginas criminales, en especial para las jóvenes en edad influenciable o de baja autoestima, por el peligro que representan hacia la vida. Según datos de la Agencia de Calidad de Internet (IQUA), el 75% de los usuarios de estas páginas son menores de edad y el 80% son chicas. Además, según una encuesta realizada por Protégeles, publicada en diciembre de 2007 y realizada a menores con edades comprendidas entre 8 y 17 años, el 17% de los menores que usaban internet visitaban páginas ‘Pro-Ana’ y ‘Pro-Mía’ y el 26,2% de chicas y el 15% de los chicos accedían a ellas para perder peso. Según el Dr. Cánovas, “el grueso de las que visitan esas páginas son niñas de 14 a 16 años que están en un momento de desarrollo que son especialmente vulnerables a lo que hacen y dicen otras personas, sobre todo de su edad”.

La forma más común de acceder a estar páginas es mediante la búsqueda de frases tipo “consejos para vomitar” o “como adelgazar rápidamente”. Se ha abierto un debate en referencia a la legalidad de estas páginas. Muchos sitios web han sido clausurados y en las redes sociales se ha tomado una postura activa, contrariando y desaconsejando estas prácticas. Existen movimientos en contra de los grupos pro-Ana y pro-Mia que se dedican a identificar, reportar y clausurar web, blogs, videos de youtube, grupos de facebook y twitter; y a su vez ofrecen asistencia para las víctimas de la enfermedad. Hay abierta una petición en Change.org pidiendo al ministerio de Justicia y Sanidad que las regule. Desde el año 2005, el Defensor del Menor junto con los responsables de Protégeles denuncian su existencia. En España, estas páginas son legales. Su contenido no vulnera el Código Penal vigente, lo que hace más difícil su cierre. A raíz de la petición en Change.org, este medio se ha puesto en contacto con los ministerios de Justicia y Sanidad para conocer si hay algún plan en marcha para ilegalizarlas. “Nosotros llevamos años trabajando en el tema y pidiendo una regulación”, asegura Guillermo Cánovas, presidente de la Asociación Protégeles. “Con la ley en la mano no podemos cerrar estas páginas, pero hemos conseguido, gracias a la colaboración de los servidores donde están alojadas, que más de 500 hayan sido eliminadas”. Por el contrario, en otros países como Francia o Italia sí existe una regulación en torno a pro-Ana y pro-Mía. En Francia, por ejemplo, desde 2008, los responsables de estas páginas pueden llegar a enfrentarse a tres años de cárcel y una multa de hasta 30.000 euros. Los expertos aseguran que, en nuestro país, por cada página que se cierra se abren cinco nuevas.

pro mia

Los médicos comenzaron a tener conocimiento de este tipo de publicaciones al percibir que pacientes que se encontraban en fases iniciales del trastorno alimentario conocían “trucos” propios de enfermas crónicas. “De esta forma consiguen acelerar el descenso ponderal, tanto mediante la restricción alimentaria como con el ejercicio físico y conductas purgativas”, comenta Eva Lago, responsable de un estudio en torno a estas webs elaborado por la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria del Hospital Universitario Son Espases. “En estas páginas se promueven las denominadas “carreras de kilos”, que son campeonatos para adelgazar, y de esta forma se motivan unas a otras para la pérdida de peso. Asimismo, el hecho de que las pacientes con anorexia o bulimia nerviosa consulten estas páginas nos da una idea del grado de obsesividad de las mismas y de la baja autoconciencia que tienen del trastorno”.

Estudios realizados en grupos de personas que padecen anorexia nerviosa y/o bulimia han demostrado una fuerte relación entre la depresión y los trastornos alimenticios, muchas de las chicas poseen historias de depresión previas al desencadenamiento del trastorno. El perseguir la delgadez no conlleva a alcanzar la felicidad, todo lo contrario: cuanto mayor es el trastorno alimenticio, más difícil es alcanzar la felicidad, el bienestar y la seguridad. La inanición aguda genera cambios de personalidad y comportamientos, que desaparecerán cuando la persona deje atrás la enfermedad. La búsqueda del cuerpo perfecto a cualquier coste, donde el peso se convierte en algo obsesivo, haciendo aparecer sentimientos como la culpa, la ansiedad, el miedo y la pérdida de control sobre la alimentación como resultado del fracaso por la concepción del ideal no alcanzado. Confianza y seguridad son los primeros damnificados en la carrera por el control del cuerpo ideal.

El Dr. Cánovas afirma: “No se puede acabar con estas páginas porque van buscando servidores distintos. Es una guerra diaria, pero tenemos que tener muy claro que es un contenido perjudicial para los menores, que se tiene que ilegalizar. Al igual que la apología del racismo o la xenofobia, la incitación de estas enfermedades debe estar tipificado también para que podamos actuar”.

Os dejo un video de SETCA, donde diversas chicas relatan la relación de los trastornos alimenticios e internet. Aunque está en catalán creo que se entiende perfectamente…

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Elisa Lam: un misterio camuflado por el morbo de lo paranormal

¡Hola a todos! he dudado mucho si escribir este post o no, debido a que no quería caer en el error de alimentar un morbo de tipo paranormal, que es lo que parece que rodea a la historia de esta joven de veintiún años que desapareció en el año 2013, aunque al final me he decidido a hacerlo porque ya basta de etiquetar el comportamiento psicótico como de loco o paranormal. Éste fue un sonado caso hace unos años (2013), pero para quien no lo conozca voy a intentar resumirlo brevemente y desde el punto científico, que es el que me interesa reflejar:

Elisa, de 21 años, decidió hacer un viaje sola alrededor de Estados Unidos. Comenzó en San Diego (California). Días más tarde se registró en el Hotel Cecil, en Los Ángeles. Elisa llamaba a sus padres todos los días para contarles cómo iba su viaje e informales que se encontraba bien. En el día que iba a visitar la ciudad de Santa Cruz, sus padres no recibieron dicha llamada diaria. Este hecho les extrañó, y lo denunciaron a la policía, que comenzaron la investigación.

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El personal del hotel la vio con vida aquella mañana, pero desde ese momento nada más se supo de ella. Tras dos semanas sin noticias, el caso dio un giro inesperado. La policía tuvo acceso a un vídeo de vigilancia del hotel (1), grabado días antes, en el que se podía ver a Elisa en uno de los ascensores del hotel actuando de manera extraña. La chica pulsaba los botones del ascensor de manera compulsiva y se dedicaba a entrar y salir del ascensor sin motivo aparente. Tras un rato, Elisa salió del ascensor. Las puertas se abrieron y cerraron varias veces hasta que el vídeo terminó. Llama la atención de que el ascensor no se mueve mientras Elisa toca todos los botones.

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El Hotel Cecil ya tenía una oscura historia criminal, incluyendo muertes y numerosos casos de suicidio (el más conocido de ellos el de la famosa “Dalia Negra“, caso histórico dentro del campo de la criminología). Diversas teorías se originaron intentando explicar el comportamiento de Elisa, desde consumo de drogas hasta apariciones fantasmas.

Un buen día, los residentes del hotel se comenzaron a quejar del sabor y color del agua que provenía de las habitaciones. A raíz de ahí se encontró en uno de los tanques de agua que suministraba al hotel el cuerpo en descomposición de Elisa. ¿Cómo había llegado hasta allí desde el ascensor? No existía rastro de la canadiense en ninguna cámara de seguridad más. Tras la autopsia la policía pudo confirmar que no había rastro de agresión sexual, trauma o indicio de suicidio. ¿De qué había muerto Elisa Lam? El tanque de agua no tenía fácil acceso, y su pesada tapa estaba cerrada a cal y canto con el cuerpo de Elisa dentro. No solo eso, el acceso al tanque estaba alarmado (alarma que jamás saltó) y cerrado con llave. De hecho, para sacar el cadáver se tuvo que hacer un orificio en el tanque.

Se encontró un  paralelismo clavado de comportamiento de la joven con la película de “Dark Water“, del director Hideo Nakata (2003) (2).

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Numerosas teorías empezaron a salir a la luz: ¿Había alguien más involucrado en su muerte? ¿los fantasmas del Hotel Cecil fueron los culpables de este caso? Hay gente que establece una conexión entre la muerte de Elisa y Richard Ramírez, el cual había vivido en ese hotel durante bastante tiempo. Ramírez falleció en el año 2013, así que evidentemente no pudo ser el asesino de Elisa. Pero los que creen en hechos paranormales, tienen su propia teoría.

El cine y la televisión no ha tardado en adaptar la historia. Ryan Murphy basó su “American Horror Story: Hotel” en el Hotel Cecil. La serie “Cómo defender a un asesino”, también basa parte de su primera temporada en este caso. En televisión, muchos han querido abordar el caso de la misteriosa muerte. En España, Cuarto Milenio ha hecho su particular investigación del tema. Para el prestigioso psiquiatra forense José Cabrera, solo caben dos explicaciones para el comportamiento de la mujer: que tuviera un brote psicótico o que estuviera siendo perseguida.

Yo creo en la ciencia,  y aunque reconozco lo misterioso de este caso (de hecho os dejaré al final del post un resumen de Cuarto Milenio con su versión), teniendo en cuenta que la autopsia dio negativa en cualquier tipo de sustancias, quiero decir BASTA, basta a tachar y etiquetar a las personas que sufren (por primera vez o no) un brote psicótico de locas o de tener superpoderes. Aunque hoy en día se siguen sin tener claras las causas de la muerte y la desaparición de Elisa Lam, un brote psicótico no es una idea para nada descabellada, sobre todo analizando los siguientes dos puntos:

  • Punto 1:

A ese hotel llegó Elisa el 28 de enero de 2013, pagó su estancia y dijo que desocuparía la habitación el día 1 de febrero para viajar a Santa Cruz. Se instaló en el noveno piso y como de costumbre llamó a su familia para comunicarles que se encontraba bien. La noche del 31 de enero ocurrió un hecho clave para el transcurso de su investigación: La cámara de seguridad instalada en el ascensor del hotel reveló una serie de imágenes que desconcertaron a la policía. Eran las 01:31h cuando Elisa subió al ascensor del hotel. El vídeo de seguridad muestra cómo al entrar al ascensor se agacha y comienza a presionar varios botones, luego se levanta y espera durante varios segundos, parece como si escuchara algo y atemorizada se acerca a las puertas del elevador, se inclina, y asoma la cabeza para girarla rápidamente y meterse de nuevo en el ascensor, como si temiera que alguien la viera. Su expresión, su lenguaje corporal, es el de una chica totalmente atemorizada. Retrocede, con las manos en el regazo, hasta pegarse a la pare derecha del ascensor, sin apartar la mirada hacia el exterior. Luego da un paso atrás y se refugia de nuevo en el rincón del elevador, junto a los botones, ocultándose por si alguien se asomase. Tras una segundos, Elisa da un paso a la derecha y se asoma con precaución, da un pequeño brinco y sale al exterior. Sin dejar de vigilar, da un paso a la derecha y de nuevo un paso atrás, hacia el interior del ascensor, que permanece abierto todo el rato. De nuevo vuelve a salir al pasillo. Se repiten una serie de movimientos con poco sentido, se lleva las manos a la cabeza, entra y sale del ascensor. Comienza a tocar todos los botones del ascensor sin que éste responda. Se pega a la pared y comienza a gesticular y ha hablar aparentemente sola. De nuevo sale del ascensor y comienza a realizar movimientos espasmódicos, vuelve a llevarse las manos a la cabeza, hasta que desaparece de nuestro campo de visión. Estas son las últimas imágenes con vida de Elisa Lam. Lo que es más que evidente es que Elisa se encontraba en un estado realmente aterrorizada.

Esto que os acabo de intentar resumir son las imágenes del siguiente vídeo, procedente de una cámara de seguridad el Hotel Cecil.

 

  • Punto 2:

Existe una película de terror japonesa titulada “Dark water” de unos años anteriores en donde parece descrita la muerte de Elisa Lam al detalle. Desde la escena del ascensor, que no saltara la alarma al subir a la azotea, hasta la aparición del cadáver dentro del depósito de agua. ¿Casualidad?

 

La familia de Elisa nego cualquier antecedente psicótico. Nadie está exento a sufrir un brote, es evidente que hay gente que tiene más posibilidades bien por sus estilos de vida o por su historia clínica y familiar, pero ninguno de nosotros tiene el riesgo cero de padecerlo. ¿Mi visión? No creo mucho en las casualidades, que esta chica pareciera imitar paso a paso las escenas de la película “Dark Water“, ¿no es posible que en uno de sus delirios estuviera convencida de estar viviendo la misma situación que en el filme? Lo que es evidente y no dudo es que la chica estaba completamente aterrorizada pero ¿por supuestos fantasmas como la gran mayoría de información ha querido reflejar?, ¿o porque sufría de alucinaciones o ideas delirantes? Esta claro que cada uno puede pensar lo que quiera, pero también es evidente que el morbo y el enfoque sensacionalista vende más que la propia explicación médica.

Aquí os dejo un vídeo de 12 min. de Cuarto Milenio para aquel que le interese el caso y conocer todos los puntos de vista.

 

 

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