TCA: ¿la anorexia es solo cosa de mujeres?

¡Hola a todos! En el post de hoy vamos a tratar un tema que en muchas ocasiones es ignorado y, sobretodo, desconocido: Los trastornos alimentarios masculinos.

Por trastornos alimentarios comunes entendemos la anorexia nerviosa, la bulimia y el trastorno por atracón (ingerir gran cantidad de alimentos hipercalóricos en muy poco tiempo), representando este último un 50% de los casos. La incidencia de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) entre el sector masculino es minoritaria en referencia al sector femenino, concretamente representan un 10% de los casos, además de pasar más inadvertida.

A pesar de haber sido un trastorno ignorado durante décadas debido a su difícil diagnóstico, no solo es un problema real; sino que también tiene sus particularidades. Diversos estudios realizados por la Universidad de Montreal basados en las historias clínicas de 279 pacientes de entre 11 y 36 años, hicieron posible que se identificaran tanto los denominadores comunes como las diferencias entre hombres y mujeres con anorexia nerviosa (estudio publicado en la revista Neuropsychiatrie de l’Enfance et de l’adolescence). En él se destaca que ambos sexos comparten el mismo temor por ganar peso o la obcecación enfermiza por llevar la cuenta de las calorías ingeridas.

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  1. Factores de riego:
  • El sobrepeso infantil, ya que en ocasiones tanto en la infancia como en la adolescencia se sienten rechazados y pasan de un extremo al contrario.
  • Rasgos de personalidad obsesiva.
  • Deportistas jóvenes de alto nivel, debido a que se les crea una expectativa elevada respecto a ellos. Si no están a la altura del nivel que incluso muchas veces ellos se han autoimpuesto, se sienten fracasados. Como consecuencia lo pagan con la comida y con el ejercicio físico compulsivo.
  • La ansiedad y la depresión.
  • Ciertas drogas que inhiben el apetito.

2. Estrategias empleadas para perder peso:

  • Recurrir a prácticas como los vómitos tras la ingesta y el uso abusivo de laxantes.
  • La obsesión por el ejercicio físico (vigorexia).
  • Puede haber una correlación con ciertos comportamientos cruzados con la depresión y el abuso de drogas.
  • Obcecación por contar las calorías, azúcares y grasas de los alimentos.

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3. Diferencias ante el tratamientos para hacer frente a la enfermedad.

El Dr. Enric Armengol (centro ABB. Barcelona) apunta que en varones la respuesta es más rápida que entre las mujeres, especialmente durante la primera fase de la terapia, donde se aborda la terapia conductual y cuyo objetivo principal es el de conseguir que el paciente recupere una ingesta saludable y deje de comer en función de cómo se siente emocionalmente.

Pero, ¿a qué se deben estos comportamientos diferenciados? El Dr. Armengol señala a el cerebro emocional del hombre, ya que dice que este “responde mejor a los mensajes que son directos y concretos”. Además, el perfil mayoritario del sector femenino con TCA es el de muy buenas alumnas, perfeccionistas y tenaces, algo que convierte en inconveniente los cambio de hábitos. Por el contrario, la mayoría de los chicos no son igual de estudiosos y exigentes, como comenta el Dr. Gonzalo Morandé (jefe de la unidad de TA del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús).

       4. Difícil diagnóstico:

Existe un problema mayor a la hora de diagnosticar la anorexia en hombres. Esto es  debido a la percepción generalizada de que se trata de una enfermedad de mujeres, lo que en ocasiones confunde a las víctimas, a sus familias e incluso a los propios médicos, sufriendo como consecuencia una falta de tratamiento y apoyo adecuado, como refleja un estudio realizado por las universidades de Oxford y Glasgow, y publicado en el British Medical Journal.

La duración del tratamiento, aunque en ciertas maneras sea de por vida para evitar recaídas, es un proceso largo de entre tres y cinco años.

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Asi pues…

  • Dos tercios de los enfermos se recuperan.
  • El tercio restante nunca se recupera del todo y convive con la enfermedad toda su vida. Además de seguir con algún tipo de síntomas, pueden sufrir de recaídas, desarrollar otras patologías a raíz del TCA, etc.
  • En el 5% de los casos la enfermedad se cronifíca.

Estas cifras se mantienen dentro del mismo rango entre hombres y mujeres.

Por último comparto un reportaje emitido en la cadena Cuatro sobre este tema:“Conexión Samanta: Los trastornos alimentarios son cosa de hombres”Para verlo haz click en el link.

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TCA: Ingreso en una unidad hospitalaria de trastornos alimentarios

¡Hola a todos! la entrada de hoy va a ser algo diferente, algo más visual. Todos conocemos los dos trastornos de la conducta alimentaria estrella: la anorexia nerviosa (¡ojo!, que no es lo mismo que anorexia a secas, que es un síntoma manifestado por la falta de apetito) y la bulimia nerviosa.

Mi intención es publicar dos post con muy poquitos días de diferencia hablando de cada una de ellas por separado, haciendo referencia a las tan famosas como peligrosas “pro Ana” y “pro Mia“, chicas (blogueras normalmente) que se autodenominan “princesas” y que promueven entre sus seguidoras lo que ellas denominan como un estilo de vida. Sin duda algo, a mi parecer, totalmente descabellado ya que poner en peligro tu salud e incluso tu vida es de todo menos un estilo de vida. Pero de eso ya hablaremos más adelante.

He recopilado varios fragmentos del documental “Miedo a comer” que muestran el día a día de las pacientes ingresadas en una unidad hospitalaria de trastornos alimentarios (UHTA). Este reportaje está grabado en el Centro Renfrew  de Florida, y dado que el sistema sanitario es diferente al de España entendemos que la puerta de entrada a este tipo de centros es para el que más recursos económicos tiene o el que tenga un buen seguro médico, mientras que aquí las listas de espera son kilométricas. Aunque haya ciertas diferencias, podemos observar puntos en común con cualquiera de las UHTA de aquí. Empecemos:

  • El ingreso: en este momento te requisan todas las pertenencias que consideran pueden suponer un problema en la recuperación (objetos para autolesionarse, cigarrillos, laxantes, pastillas, etc). Además, te explican las normas de la unidad.

 

  • Controles matutinos: en ayunas controlan peso, temperatura corporal, tensión arterial, pulso, vigilan si hay marcas de autolesiones, y aquello que la enfermera considere.

 

  • Distorsión de la realidad: Es muy común que se realice un ejercicio para demostrar a este tipo de chicas que tienen una distorsión de la realidad (o mejor dicho, autodistorsión, porque ellas se ven gordas mientras que en el resto de personas son capaces de diferenciar si realmente lo están o no lo están). Se trata del ejercicio del contorno:

 

  • Las comidas: Todo un suplicio para ellas, se ven obligadas o comer lo que tienen en el plato. Se intenta evitar que desmenucen y partan la comida en trozos muy pequeños, aunque en ocasiones esto es inevitable. Es normal que tras comer les invada un gran sentimiento de culpa.

 

  • Suplementos: Además del menú y del número de comidas pautadas, es típico que se les de un batido como suplemento alimenticio para ganar peso.

 

  • Control y cumplimiento de normas: Se vigila que se cumplan las normas durante las comidas, que no vayan al baño después (y menos solas) para evitar que vomiten, y en ocasiones se realiza un registro de habitación sin previo aviso para detectar si alguien se está saltando las normas de la unidad.

 

  • Vigilancia: No solo se debe prestar atención al peso, sino a las posibles autolesiones o intentos de autolisis (suicidio). Lo más normal es pesar a la chica de espaldas, de forma que ésta no pueda saber cuanto pesa y así evitar recaídas.

 

  • Otras trastornos alimentarios y de la ingestión de alimentos: Se debe considerar la posibilidad de que la anorexia nerviosa o la bulimia  nerviosa venga acompañada de otro tipo de trastorno (como la pica, rumiación, etc).

 

  • Ingresos involuntarios: Se deben tener en cuenta las pacientes que ingresan involuntariamente o las menores de edad que están ahí obligadas por sus padres. Es muy posible que pongan una barrera a su recuperación lo que haga todo el proceso más complicado. Sin voluntad no habrá recuperación, puesto que tras ésta irá la recaída.

 

  • La terapia: Aunque la finalidad del ingreso es la ganancia de peso y recuperación ponderal, es muy importante tratar la enorme depresión que acompaña a este patología. Para ello es necesario el trabajado de todo un equipo multidisciplinar (médicos, enfermeras, psicólogos, nutricionistas, …). Es realmente impactante la desesperanza y la infelicidad con la que conviven estas chicas.

 

  • La familia: El sufrimiento, la desesperación y la frustración que llevan a cuestas los familiares de las pacientes es otro factor que debe ser tratado, mediante diferentes terapias (terapia familiar, explicaciones sobre la enfermedad y de que manera pueden ayudar, etc..)

Espero que os haya gustado el post, que haya sido algo diferente al poder acompañar las explicaciones de videos reales. Seguiremos hablando de trastornos de la conducta alimentaria (TCA) en otras ocasiones, y trataremos también cositas del tan sonado caso Chloé Lafone, pero por el momento lo dejamos aquí. Ahora ya sabéis cual es la línea general que se sigue en una Unidad Hospitalaria de Trastornos de Alimentación.

 

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